Este fin de semana ha sido de lo mas relajado, mi cuerpo pedía a gritos CAMA, CAMA Y MAS CAMA, así que se lo he dado. Ayer sábado me pegué una camada de las marcan época, he dormido casi 12 horas, algo que no hacía desde hace bastante tiempo. El resto del finde me lo he pasado jugando a fútbol, corriendo el toro, que por cierto estuvo de 10, y haciendo una de las cosas que mas relaja, mas me gusta y que consigue que desconecte del mundo, tocar el clarinete.
Después de un año donde lo he tenido casi olvidado, este año me he propuesto volver a tocarlo entre semana y recuperar, o por lo menos intentarlo, el nivel que llegué a tener cuando estaba en el conservatorio (cuando me acompañaba al piano el albino jeje), y así poder defender los papeles que toquemos en la banda con mas soltura, lo que al final me hará disfrutar como una enana encima del escenario. La última vez que lo hice fue en los conciertos que hicimos la banda de Lodosa y San Adrián juntos.
Ahora mismo me paso el día escuchando dos canciones, El Compae y Viva Verdi. La primera es un pasodoble donde el clarinete hace de las suyas y se pasa la obra tocando solos llenos de tresillos, escalas para arriba escalas para abajo. Para un clarinetista es un lujo poder tocarla, pero para poder defenderla como dios manda hay que “perder” mucho tiempo tocando mil y una nota hasta que suene bien. Para llegar a conseguir esto los vecinos y compañeros de piso, lo van a sufrir.
Aquí dejo un video de la Banda de Linares, no es el mejor video que he encontrado por internet, pero como dice el refrán una imagen vale mas que mil palabras, y ver al clarinetista solista lo dice todo.



