Dejamos atrás un fin de semana que tardaremos en olvidar. Empezamos el sábado viendo un partido de fútbol, donde el juvenil Rojillo se proclamó campeón de liga, ENHORABUENA CHAVALES. La graba estaba llena y de su barandilla colgaba una pancarta que decía ….
Después del partido comenzó nuestra despedida particular, un par de tragos y a cenar un buen chuletón, algunos en vez de empezar por el chorizillo prefierió hacerlo por el orujo. Entre sidra y sidra nos echamos unas buenas risas que hacían presagiar que íbamos a pasar una buena noche. Los pronósticos se cumplieron y el asunto se nos volvió a ir de las manos, hasta tuvimos pase de modelos.
Llegó la hora de irnos a casa, bastante tarde por cierto, nos metimos en la cama y a dormir como un bebé. El domingo nos esperaba un día donde el corazón iba a sufrir un “poco”. Leer el resto de esta entrada »
